
El sector asegurador peruano enfrenta una etapa de ajuste después de dos años consecutivos de crecimiento en sus resultados. Aunque el mercado continúa expandiéndose en términos de primas y penetración, la rentabilidad de las compañías de seguros registró una caída durante el último año, reflejando las presiones macroeconómicas y financieras que afectan al sistema.
De acuerdo con cifras reportadas por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), las compañías aseguradoras registraron utilidades netas por aproximadamente S/ 2,579 millones en 2025, por debajo de los S/ 2,830 millones obtenidos en 2024. La disminución interrumpe así la tendencia positiva que el sector venía mostrando durante los dos años previos.
Más allá de la cifra puntual, el retroceso en las utilidades revela un cambio en las condiciones del mercado y obliga a analizar los factores estructurales que hoy están redefiniendo la rentabilidad del negocio asegurador en el país.
Un mercado que sigue creciendo, pero con mayores presiones
El descenso de las utilidades no implica necesariamente una contracción del mercado. Por el contrario, el sector continúa registrando expansión en volumen de negocio.
Según información de la SBS, las primas de seguros crecieron alrededor de 1.9% durante 2025, alcanzando aproximadamente S/ 19,188 millones. Este crecimiento confirma que la demanda por seguros sigue aumentando, impulsada principalmente por el desarrollo de los ramos de vida, salud y protección patrimonial.
Sin embargo, el incremento de primas no se tradujo en mayores utilidades. La explicación radica en una combinación de factores que han presionado los márgenes del sector.
Entre ellos destacan:
- Mayor siniestralidad, especialmente en determinados segmentos del mercado.
- Menores rendimientos financieros, producto de la volatilidad de los mercados internacionales.
- Incremento en provisiones técnicas, necesarias para cubrir riesgos futuros.
- Aumento de costos operativos asociados al crecimiento comercial.
Este conjunto de variables refleja una realidad habitual en la industria aseguradora: el crecimiento del negocio no siempre se traduce inmediatamente en mayor rentabilidad.
El impacto del entorno económico y financiero
Otro elemento clave que ha incidido en los resultados del sector es el comportamiento del entorno macroeconómico.
La volatilidad del tipo de cambio, así como las fluctuaciones en los mercados financieros globales, han tenido efectos directos sobre los portafolios de inversión de las aseguradoras. Estas inversiones constituyen una parte relevante del modelo de negocio del sector, ya que contribuyen significativamente a la generación de utilidades.
Cuando los rendimientos financieros se moderan o presentan mayor volatilidad, el impacto se refleja rápidamente en los resultados de las compañías.
Al mismo tiempo, el incremento de la siniestralidad durante el último año obligó a reforzar provisiones técnicas, lo que también presiona los márgenes de rentabilidad en el corto plazo.
La penetración del seguro sigue siendo baja
A pesar del crecimiento del mercado, el nivel de penetración de los seguros en el Perú continúa siendo relativamente bajo en comparación con otras economías de la región.
Actualmente, las primas del sector representan alrededor del 2.04% del PBI, una cifra que evidencia el amplio espacio que aún existe para el desarrollo de la industria.
Este indicador refleja tanto un desafío como una oportunidad. Por un lado, demuestra que todavía existe una brecha importante en cultura aseguradora y cobertura de riesgos. Por otro, confirma el potencial de crecimiento del mercado en los próximos años.
En la medida en que la economía se formalice, aumente la inversión y se expandan los proyectos de infraestructura, el seguro continuará desempeñando un rol clave en la gestión de riesgos y en la protección del patrimonio empresarial y personal.
Perspectivas para el sector asegurador
A pesar del retroceso en las utilidades durante el último año, las perspectivas para el sector mantienen un tono moderadamente optimista. Diversos factores podrían impulsar la recuperación gradual de la rentabilidad en el mediano plazo. Entre ellos destacan:
- el dinamismo esperado en proyectos de infraestructura y construcción,
- la expansión de seguros corporativos vinculados a nuevas inversiones,
- el crecimiento de seguros de responsabilidad civil y patrimoniales,
- y el fortalecimiento de la demanda por seguros de vida y salud.
Asimismo, la mejora progresiva del entorno económico y la estabilidad financiera contribuirían a normalizar los rendimientos de las inversiones del sector. En este contexto, la industria aseguradora se enfrenta al desafío de mantener su crecimiento comercial sin comprometer la disciplina técnica y financiera que caracteriza a este negocio.
Un sector clave para la estabilidad económica
Más allá de los resultados de corto plazo, el sector asegurador cumple una función fundamental dentro del sistema financiero y de la economía en general.
Las compañías de seguros no solo protegen a personas y empresas frente a riesgos inesperados, sino que también canalizan importantes recursos hacia inversiones de largo plazo que contribuyen al desarrollo económico.
Por ello, los ajustes en rentabilidad deben interpretarse dentro de un ciclo natural de mercado, donde factores macroeconómicos, financieros y operativos influyen en los resultados anuales. Lo relevante es que el sector mantiene fundamentos sólidos y un amplio potencial de expansión en un país donde la protección financiera todavía tiene un gran margen de desarrollo.
Alejandro Lagos
Dirección de Seguros
Grupo Fuentes





