La transformación digital ha cambiado profundamente la estructura de gastos de las empresas peruanas. Actualmente, una compañía puede invertir todos los meses en Google Ads, Meta Ads o TikTok Ads; utilizar infraestructura de Microsoft Azure o Amazon Web Services; contratar licencias de software, almacenamiento en la nube, herramientas de inteligencia artificial, plataformas de comercio electrónico o decenas de soluciones SaaS desarrolladas fuera del Perú.
Contratarlas suele ser sencillo. El reto comienza cuando esas operaciones deben ingresar correctamente a la contabilidad peruana.
Una factura extranjera no debe analizarse como una factura local
Cuando una empresa domiciliada en Perú contrata servicios con un proveedor no domiciliado, debe determinar qué tratamiento tributario corresponde a esa operación.
En determinados servicios digitales utilizados económicamente en territorio peruano, la legislación del Impuesto a la Renta puede considerar que existe renta de fuente peruana y, dependiendo de la naturaleza específica del servicio y del proveedor, puede corresponder una retención del Impuesto a la Renta al no domiciliado.
Adicionalmente, la utilización en Perú de servicios prestados por un no domiciliado se encuentra gravada con IGV. La tasa aplicable actualmente es de 18% sobre la retribución correspondiente al servicio.
En operaciones sujetas a la tasa general aplicable a determinadas rentas de empresas no domiciliadas, la retención del Impuesto a la Renta puede alcanzar el 30%. Sin embargo, este porcentaje no debe asumirse automáticamente para cualquier factura del exterior: previamente debe analizarse la naturaleza jurídica y tributaria del servicio contratado.
Un ejemplo sencillo de cálculo ilustrativo
Imaginemos una empresa peruana que contrata directamente con un proveedor extranjero un servicio digital por un valor de US$1,000. Si, luego de analizar la operación, el servicio califica como renta de fuente peruana sujeta a una retención del 30%, el cálculo ilustrativo sería:
| Concepto / Componente | Monto (US$) |
|---|---|
| Servicio contratado | US$1,000 |
| Impuesto a la Renta del no domiciliado (30%) | US$300 |
| IGV por utilización de servicios (18%) | US$180 |
| Obligaciones tributarias vinculadas (ilustrativo) | US$480 |
Lectura correcta del ejemplo: Los US$480 permiten visualizar las obligaciones involucradas, pero no deben interpretarse automáticamente como un sobrecosto definitivo de 48%. La retención puede operar de manera distinta según cómo se pactó el precio con el proveedor, y el IGV pagado por utilización de servicios puede ser crédito fiscal si se cumplen los requisitos legales.
¿Qué ocurre cuando existe facturación local?
Existe otra alternativa que muchas empresas todavía desconocen.
Determinados productos y servicios tecnológicos internacionales pueden contratarse a través de proveedores domiciliados en Perú especializados en esas plataformas, que adquieren, comercializan o canalizan legítimamente esos servicios y posteriormente emiten una factura local al cliente peruano.
En ese escenario, la empresa peruana ya no está realizando esa adquisición concreta directamente frente al proveedor extranjero, sino contratando con un proveedor local. Esto modifica sustancialmente la administración de la operación.
La compañía recibe un comprobante de pago peruano, puede registrar la operación dentro de su circuito habitual de compras y, cuando se cumplen los requisitos correspondientes, utilizar el IGV consignado como crédito fiscal y sustentar el gasto para efectos tributarios. Mientras tanto, es el proveedor local quien debe estructurar y cumplir correctamente las obligaciones que correspondan a su propia relación con el proveedor extranjero.
Un ejemplo frecuente en la práctica empresarial
Pensemos nuevamente en una empresa que mensualmente destina recursos importantes a publicidad digital, servicios cloud o licencias internacionales.
En lugar de contratar individualmente cada servicio desde el exterior y posteriormente analizar las obligaciones tributarias generadas por cada operación, determinadas adquisiciones pueden estructurarse mediante un proveedor local especializado.
Esto puede encontrarse, dependiendo del producto y de la disponibilidad comercial existente, en servicios vinculados con Google, Meta, Microsoft, Azure, Amazon y otras plataformas tecnológicas internacionales.
En Grupo Fuentes trabajamos habitualmente con proveedores especializados en distintas categorías tecnológicas cuando nuestros clientes necesitan evaluar alternativas de facturación local y correcto sustento tributario de sus adquisiciones.
No se trata de transformar una factura extranjera en una factura peruana después de realizada la operación. Son dos estructuras comerciales diferentes. En una, la empresa peruana contrata directamente con el proveedor extranjero y debe atender las consecuencias tributarias correspondientes. En la otra, existe una contratación real con un proveedor domiciliado en Perú, que factura localmente el servicio que comercializa o canaliza.
Estados Unidos merece especial atención
Este análisis cobra particular importancia cuando el proveedor se encuentra en Estados Unidos.
Actualmente, Perú no tiene vigente un Convenio para Evitar la Doble Imposición (CDI) con Estados Unidos en materia de Impuesto a la Renta. Por ello, una empresa peruana no debería asumir que el hecho de recibir una factura válida en Estados Unidos resuelve automáticamente el tratamiento fiscal de esa operación en Perú.
La recomendación: revisar antes de comprar
La digitalización empresarial seguirá aumentando el número de servicios contratados internacionalmente. Por eso, la discusión ya no debería empezar cuando el contador recibe la factura a final de mes.
Antes de contratar un servicio tecnológico importante en el exterior conviene responder tres preguntas:
- ¿Quién está facturando realmente el servicio y desde qué país?
- ¿Qué tratamiento de Impuesto a la Renta e IGV tendrá esa operación en Perú?
- ¿Existe una alternativa legítima de contratación y facturación local para ese mismo servicio?
Una correcta respuesta puede evitar contingencias tributarias, mejorar el sustento documental y simplificar considerablemente la administración contable de la empresa.
«La tecnología puede contratarse globalmente. Pero para una empresa peruana, la forma en que esa contratación llega a su contabilidad sigue siendo una decisión que merece planificación.»
Si tu organización contrata herramientas digitales internacionales o desea evaluar alternativas de facturación local con el debido sustento contable, analizar el esquema antes de ejecutar la compra es el paso más seguro. En Consultoría Contable Fuentes, como parte del ecosistema de Grupo Fuentes, acompañamos a las empresas en la revisión fiscal de sus servicios del exterior y en la optimización de sus procesos de contratación.





